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Éste fue el primer libro del que hice una ficha. Me pareció sumamente interesante, sobre todo porque fue mucho más que las frases sueltas que se citan en los libros de texto, que aparecen con una explicación y contexto que da mucho qué pensar. Me caló hondo.

9789500393072_p0_v1_s550x406Lo leí hace unos treinta años, aunque luego he releído partes sueltas. Y he consultado su ficha, escrita a mano, con asiduidad. Me di cuenta del valor que tiene tomar notas y apuntes. Luego he recomendado este libro a dos de mis hijos, sobre todo que leyeran el último capítulo sobre “Psicoanálisis existencial”. Es un libro que permite al lector profundizar en sí mismo, cuestionar muchas ideas preconcebidas.

Dejé mi libro a un amigo, que no me lo pudo devolver porque “se lo comió su perro”. Lo dejó destrozado.

Es una de esas obras que dejan huella, cuya lectura se convierte en una vivencia. No hace concesiones ni pautas: razonamiento, definición, argumento, propuesta.

Recogeré citas, quizá comente alguna, porque cada una de ellas da que pensar. En realidad lo que pretende, pienso, es interrogar a la filosofía como estudio o búsqueda del Ser, cuestiona y refuta la filosofía ontológica, para ir a lo que se palpa, la existencia, no un Ser abstracto, construido sobre la base de definiciones que finalmente no arraigan en la conciencia. Por eso plantea que “la conciencia es diferente al conocimiento” Indica que es Descartes quien relaciona el Ser con el conocimiento, pues a través de este define el Ser. Para Sartre “La conciencia existe en la medida que aparece”; “La conciencia es conciencia de sí”, lo que llama “conciencia posicional”. “La conciencia es conciencia de algo”, si no es algo concreto es una divagación teórica. “La conciencia como el fenómeno constituyen sólo momentos”. Por eso captamos el ser como destructible.

Da un paso más al entender que la conciencia es el ser de su objeto y a la vez una relación a un ser trascendente; “La trascendencia es la estructura que constituye la conciencia; “la conciencia nace sobre un ser que no es ella misma”. A esto lo llama prueba ontológica. Lo que es la esencia es la apariencia, porque es lo que la revela: “El ser de un existente es lo que el existente parece”. “La esencia es, para la realidad humana, posterior a la existencia; se define por la elección de sus fines”.

La subjetividad es entonces la conciencia de la conciencia. Con lo cual deduce que el fenómeno del ser no es el ser, porque “el ser es increado”; “El ser es sí” (sí mismo) y sienta como base que el ser es en sí.

La nada infecta el ser; “El ser puro y la Nada pura son la misma cosa”. Todo esto puede parecer un juego de palabras, una especie de malabarismo conceptual, sin embargo es la manera de destejer todo lo dicho del ser como tal, para intentar analizar una realidad que más que ser, es también psicológica, pues no deja de ser el ser que crea el ser humano, que conceptualiza, por lo tanto es precedido por la existencia. Pero vayamos paso a paso.

575x323-c-55785La nada del meollo de la conciencia no es: Es vida”. Con lo cual llegamos a otro postulado que hace: “La nada es la posibilidad propia del ser”. Por lo tanto: “La realidad humana es el ser en tanto es fundamento único de la nada en el seno del ser”. Para mí en esta parte entre en un barroquismo de términos que no quedan claramente definidos. Faltan ejemplos. Parece más un texto de estudio, para salones académicos, en donde “bueno, sí, ¿y?”. Afirma “La realidad humana es la propia nada”. Buen, pero ¿qué es la nada?. Y entonces vuelve al ser. O afirma “el en-sí es en acto”. Todo esto tiene un sentido, dice algo, pero es más un filosofar terminológico. Quizá es lo que los profesores de la asignatura de filosofía traducen a sus alumnos, o explican. Yo, modestamente, enseñaría Filosofía, haciendo que el alumnado cuestiones a los pensadores, para que lleguen a lo que les diga a ellos, o saquen sus propias conclusiones. Aprender por aprender frases y textos me parece horrible. La filosofía o es práctica o no es.

Desde mi punto de vista, un profesor debiera preguntar a su alumno: ¿Quién eres? Y acto seguido ¿cuál es tu existencia? La respuesta será diferente, pero sobre todo percibirá la diferencia entre lo concreto y lo abstracto. Esto hará que le interese pensar, pues es lo que le hace verse, no empaparse de definiciones, de frases que no le afectan. “La realidad humana es su propia nada”.

El ser no es una estructura entre otras, es la condición de todas las estructuras y de todos los momentos”. Mi recomendación es no quedarse en este tipo de fraseologías, sino traducirlas a uno mismo, preguntar ¿a qué se refiere?

El no ser no es lo contrario del ser”. De lo cual plantea que la nada es posterior al Ser, de manera que el ser es puesto y negado por el no-ser.

Sartre BeauvoirSartre parte de la terminología filosófica para llegar a la filosofía, y de ésta se traslada a la persona, a su existencia, porque es donde se hace lo ser. “El ser es anterior a la nada, y la fecunda”. “Es la nada la que da al mundo sus contornos”; “se da en el meollo mismo del ser”: “El Hombre es el ser por el cual la nada adviene al mundo”. “El mundo se revela como un hueco siempre futuro: Somos futuro para nosotros mismos”. “Me elijo íntegramente en el mundo íntegro”.

Para Sartre la libertad es el eje de la existencia. De alguna manera elegimos lo que somos, no es algo que venga dado: “La libertad humana precede a la esencia del Hombre y la hace posible”; “Lo que llamamos libertad es indistinguible de la realidad humana”. “La libertad es el ser de la conciencia”. Es decir, la existencia nos viene dada, pero la conciencia hay que conquistarla, con la libertad que nos es inherente, otras cosa es renunciar a ella. “La conciencia es conciencia de libertad”. No podemos separar la una de la otra. Este planteamiento me parece una gran aportación, innovadora y que nos ha de hacer pensar sobre nuestra existencia. En torno a este postulado va a girar su reflexión “existencial”. “Un acto es libre cuando refleja mi esencia”.

Introduce en el filosofar aspectos de la psicología humana, como para contextualizar la Nada: “Todo proceso psíquico de nihilización implica una escisión entre el pasado psíquico inmediato y el presente. Esta escisión es la NADA”. “Para la realidad humana no hay diferencia entre existir y elegirse”. “El complejo es elección última”. Lo cual nos lleva a la psicología humana, que Sartre aborda al final de esta obra.

Con la obra de Kierkegaard, entra el existencialismos, “El concepto de angustia”, la estrechez de la persona ante el mundo, ante uno mismo, ante Dios. Para Sartre ante la libertad: “Angustia es la captación reflexiva de la libertad por ella misma”. Conceptualiza esta sensación humana en el contexto filosófico: Kierkegaard ante la libertad. Heidegger ante la nada. Para él “la aprehensión reflexiva de sí mismo”, siendo el miedo ante lo trascendente. “Dios no es necesario ni suficiente para la existencia del otro”. “Existiendo sucede el temor a Dios”. “Si Dios es conciencia se integra en la totalidad”. “El Hombre es el ser que proyecta ser Dios; Ser Hombre es deseo de ser Dios”. “El ser que se puede llamar libre es el ser que nihiliza su ser”.

sartreAborda un término que señala al compromiso social, el individuo frente a su acción concreta. Plantea la MALA FE como “enmascarar una verdad desagradable y presentar como verdad una cosa agradable”. Con esto entra en otro factor importante en su obra, la autenticidad. Esto afecta a la conciencia y a la libertad. “Rehuimos la angustia en la mala fe”.

Estudia la creencia: “Creer es no creer… Toda creencia es creencia insuficiente; No se cree jamás en aquello que se cree”. De este nuevo planteamiento pasa a Dios: “si existe es contingente”. “La totalidad hipostasiada” (Mi profesor del instituto San Isidro de Madrid señor Mañero, en COU me enseñó que la hipóstasis es aquello que hacer ser al ser. Le pregunté si el ser es el verbo ser. Me contestó que en parte sí Es lo que acontece del ser, lo que es en lo concreto. Pero el Ser que es es, es nombre que señala a lo innombrable, por eso es tan ambiguo y oscuro. “El ser se esconde de sí mismo”, me dijo. Sigo pensando en ello.

Vuelta con Sartre al lenguaje de la filosofía, “uno de ellos”, me diría el profesor de filosofía señor Castro Merino. De ahí que la filosofía desemboque en Witgenstein, para quien no es que pensemos con las palabras, sino que pensamos el lenguaje y nos quedamos en él. Pero esto ya es otra cuestión. Según Sartre: “El para-sí es necesario en tanto se funda a sí mismo”; “El ser-en-sí puede fundar su nada, pero no su ser”. “El ego no es en sí, es para-sí”.¿Qué quiere decir esto? es importante visualizar este tipo de expresiones. Una mesa s un en-sí. Es lo que es. El ser humano, su cuerpo es un ensí. Pero a medida que actúa sale de sí y se convierte en un para-sí. En este proceso surge la conciencia, siendo la existencia lo que elegimos hacer, lo cual nos hace ser lo que somos. Por eso para Sartre la existencia es anterior a la esencia. La mesa no puede salir de sí. El para-sí es una categoría humana. Según Hegel ese proceso lo provoca, no la elección como dice Sartre, sino la Historia, la realidad que nos lleva a cada sujeto al para-sí. Para Heidegger es el tiempo, sin necesidad de los hechos de la realidad (la historia.) Estos matices nos ayudan a entender mejor, o a creer que lo comprendemos.

Sólo en el pasado soy lo que soy”. “El pasado es en sí y yo soy un para sí”. “El pasado es la sustancia”; “El futuro es lo que tengo-de-ser en tanto puedo no serlo”. Así pues “ser para sí es ser nacido”. “El presente es un agujero del ser”. De esta manera “el en-sí, su ser, no consiste en ser, sino en ser sido”. Esto nos lleva a la categoría del tiempo, que hace que la realidad quede difuminada Por eso concluye en una primera parte que “no hay conocimiento sino intuición”. “Intuición: Presencia de la conciencia a la cosa”. “Conocimiento: Presencia del del ser al para-sí”. “La realidad humana es para-sí”. “El para-sí remite al para-otro”. “El prójimo es lo otro: El yo que no soy yo”. (Lo cual es un concepto más amplio que “los otros”) “Entre el prójimo y yo hay una nada de separación”. “Esta nada es la libertad ajena”; “es el fundamento de la relación”.

Ser-para-otro: Condición necesaria de mi ser para mí mismo”. Lo esencial para el prójimo es, tanto que prójimo, la objetividad y no la vida”. “El para-sí es incognoscible para el prójimo como para-sí”. Con esta nomenclatura podemos atisbar que el lenguaje no define las cosas porque no son algo, sino que señala, como si fueran señales, a procesos y momentos que son relativos a algo. Llevo años estudiando que no hay nada fuera de lo que es la relación, sin esta nada es nada. Todo surge y es en su relación con algo o la nada, o nada, pero una nada que se relaciona. Todavía no he llegado a formular la idea de la relación-en-sí. Estoy en ello. Teniendo en cuenta lo que dice Sartre como SEPARACIÓN ONTOLÓGICA: “Ningún conocimiento universal puede extraerse en relación de la conciencia”. Apunta a que Hegel padece de OPTIMISMO ONTOLÓGICO: “La verdad es la verdad del Todo”. Y acude, nuevamente, a Hehidegger: “Ser es ser las propias posibilidades; es hacerse ser; en la autenticidad o la inautenticidad”.

El conocimiento es un modo de ser”. “Lo real es realización”, lo que quiere decir que es previa la existencia a la esencia. “La experiencia es posible por un surgimiento a priori del objeto para el sujeto”. “La nada es la realidad humana captándose a sí misma”. “Soy el ser para el cual hay ser”.

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Repartiendo ideas en la calle, con Simón de Beauvoir, en el fervor del Mayo del 68

El gran motor de la lucha de las conciencias es el esfuerzo de cada uno para trasformar su certeza de sí en verdad”. Esta afirmación la he usado muchas veces, pues trasciende la lucha de clases como el motor de la historia, o cualquier otra clase de intereses. Ciertamente hay un intento de imponer una mentalidad determinada, a nivel personal, de grupo y de sociedad.

 “Lo que soy lo soy en medio del mundo”. De aquí la capacidad trasformadora de las acciones humanas y la importancia que da Sartre a la libertad. De esto se deriva su compromiso con la sociedad, el mundo, los demás, uno mismo. Todo forma parte, formamos, de la existencia. “No existo sino como comprometido y no como conciencia”. “Yo hago que el prójimo sea en medio del mundo”. “El Hombre y el mundo son seres relativos y el principio de su relación es el ser”. Yo pregunto: en relación ¿a qué? Pienso que abre una puerta al pensamiento filosófico, que no recorre. “Ser para la realidad humana es ser-ahí”.

En el trascurrir del mundo está “el otro”, que va a tener una gran trascendencia para la existencia de cada cual: “El prójimo es la muerte oculta de mis posibilidades”.

Accedemos a los demás por la mirada: “Si aprehendo la mirada dejo de ver los ojos”; “La mirada es un intermediario que me remite a mí mismo”; Por la mirada ajena recibo la prueba concreta de que hay un más allá del mundo”; “Si me mira tengo conciencia de ser objeto”. “Lo que nos mira nunca es el otro sino el prójimo como sujeto”. “Soy arrojado bajo millones de miradas”. “Cada mirada nos hace experimentar que existimos”. “El prójimo me mira; sabe lo que soy”; “Mi ser está fuera de mí, aprisionado en una ausencia”. Surge pues el conflicto: “Ser para otro”. Por lo tanto “el amor es conflicto”.

La realidad humana es el ser por el cual viene a los objetos un sitio”. A partir de un momento dado el autor pretende saltar sus propias reflexiones, pienso, para llevar su modelo filosófico a una metafísica material, de corte existencialista; “El para-sí es el prójimo”. “Nada puede librarme sino el prójimo”; “Yo soy quien hace que haya prójimo”. “El prójimo es aquello que me hago no ser”. “El prójimo en tanto sujeto se encuentra comprometido en su imagen”. Esto enlaza con la importancia de la mirada para Sartre, como vamos viendo.

Uno de los valores de esta obra es que cada frase, cada argumentación hace pensar, tiene un fondo que hay que mascullar, rumiar, atender a nuestro yo-conciencia para saber qué me dice y qué planteo yo desde mi propia existencia como lector. No es una filosofía dada, como se suele entender. A veces hay paradojas en sus planteamientos, para elegir en una serie de posibilidades de pensamiento.

27-de-junio-sartreTenemos plena conciencia de la elección que somos”, lo cual manifiesta es fuente de angustia y de exigencia de responsabilidad. “Todo me enseña a mí mismo mi elección, es decir: mi ser”.

La argumentación es una cadena de reflexiones, que va dando lugar a nuevas visiones de lo real o teorías. Debemos preguntar siempre en qué sentido los filósofos dicen lo que dicen. “El alma es el cuerpo en tanto que el para-sí es su propia individuación”. Evidentemente si no hay ser previo a la existencia no podemos hablar de alma, que es el ente por excelencia. “Nuestro cuerpo es para nosotros. Somos elección. El ser es elegirnos”. Lo cual no es elegir nuestro ser, la elección sucede en la existencia, el ser nos viene dado a posteriori. Al menos es así como lo interpreto. Este plenateamiento que hace Sartre es muy importante que nos fijemos en él, pues va a tener mucho que ver con las conclusiones finales, a modo de colofón, en su psicoanálisis existencial.

Mi cuerpo es una estructura consciente de mi conciencia”; “La relación entre conciencia y cuerpo es existencial”. La cuestión es observar qué vivencia del cuerpo hacemos uno por uno, y cuál los demás. Esto tendrá que ver con lo que explique, someramente sobre la sexualidad: …… “La conciencia es cuerpo; el resto es nada y silencio”. Se supone que será conciencia de la existencia o desde la misma, de lo contrario volveríamos a la esencialidad. “Mi cuerpo es el hecho de ser-en-el-mundo”.

La afectividad es conciencia del mundo”. “Soy proyecto de recuperación de mi ser”. “El Hombre es deseo de ser”.

Aparecen otras cuestiones añadidas, que vienen dadas. La existencia como elemento central cambia la perspectiva de todo, como estamos viendo. E intervienen no sólo los conceptos, las ideas, sino las sensaciones. He aquí un tema sartreano por excelencia: “La nausea capta al prójimo como carne”; “La nausea revela mi cuerpo a mi conciencia”. ¿Las obsesiones de un pensador pueden intervenir en sus teorías? Aunque sucede, hay que dejarlas a un lado. No por una cuestión de subjetivismo, sino porque deforma lo real que buscamos y la misma búsqueda. Por eso no hemos de dejar que ni Sartre ni ningún otro filósofo nos arrastre, como suele suceder en los primeros pasos que damos en este mundo del razonamiento estructurado. “El carácter se identifica con el cuerpo”, yo añadiría una coletilla: hasta cierto punto.

El cuerpo va a ser para Sartre el elemento identificador de la “dimensión del ser”: 1.- Existo mi cuerpo. 2.- Mi cuerpo es utilizado y conocido por el prójimo. 3.- Existo para mí como conocido por el otro. “El cuerpo es el instrumento que soy”. Pero lo que viene dado por la existencia es la corporeidad, no tanto el cuerpo. Es en esta contradicción que Sastre acude, de puntillas, a la conciencia. La existencia queda convertida en un escenario.

Vuelve la obra a girar en torno a la libertad: “La libertad ajena es fundamento de mi ser”. ¿Cómo límite o a modo de campo de mi existencia? “Un loco no hace jamás sino realizar a su manera la condición humana”. Las categorías de la realidad humana son Tener, Ser y Hacer.

Sartre entiende el amor desde el concepto de la libertad, opero una cosa es el sentimiento y otra sus consecuencias. Creo que en esto derrama existencialismo fuera de la realidad. Pero sigamos sus proposiciones: “El amante quiere una libertad; Vuelve a la soledad si el amado se transforma en autómata”; “El amante quiere ser el mundo entero para el ser amado”. Cierto que en un primer momento así es, pero no porque quiera quien ama y es amado, sino porque se centra la visión desde una relación amorosa, desde la cual hay que reconstruir el mundo propio. “El amado es mirada”. Pero es mucho más. “Amar es querer ser amado”. “La caricia es modelación”. “El para-sí es sexual”. Con este tipo de afirmaciones veo la filosofía sartreana más surrealista que existencial, en el término del mundo pictórico. Creo que da pinceladas sueltas que conforman a lo lejos un paisaje filosófico.

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Simón de Beauvoir, Sartre, Che Guevara.

Amar es elegirse uno mismo como amante tomando conciencia de amor”. Pienso que los sentimientos nos asaltan. Elegimos como vivirlos, no tenerlos o no. En ocasiones la coherencia con una teoría hace dar saltos que no se corresponden.

Estamos arrojados al mundo frente al otro”. Está frase me dio mucha ilusión leerla, pues la conocí, a medias, en alguna cita. Fuera de contexto puede parecer otra cosa. “El mundo nos devuelve la imagen de lo que somos”; “Nosotros elegimos el mundo al elegirnos”.

Estoy condenado a ser libre”. Esta es otra frase made in Sartre, que a mí me cautivó. La releí, me motivó a continuar leyendo a este autor. “No puedo encontrar a mi libertad otros limites que ella misma”. “No somos libres de parar de ser libres”. “La libertad coincide en su fondo con la nada que está en el meollo del Hombre”. “La realidad humana es libre porque no es suficiente. Porque está perfectamente arrancada a sí misma y lo que ella ha sido está separado por una nada que es y será”: “El Hombre es libre porque no es sí mismo sino presencia a sí; El ser que es lo que es no puede ser libre”. “SER ES ELEGIRSE”. He aquí la base de lo que luego planteará como aplicación práctica del existencialismo. “Podemos elegir no elegirnos”; “No elegir es elegir”. “El éxito no importa a la libertad”.

No elegimos ser libres. Estamos condenados a la libertad. Arrojados en la libertad”. “El Hombre al ser condenado a ser libre es responsable del mundo y de sí mismo en tanto manera de ser”.

La libertad es total e infinita; Lo cual no significa que no tenga límites, sino que no los encuentra jamás. Los límites son los que ella se impone a sí misma”.

La libertad no es un ser: es el ser del Hombre, es decir, su ser nada de ser”. “Mi esencia es lo que he sido”. “El proyecto último e inicial es el esbozo de una solución al problema del ser; Somos esa solución y sólo podemos captarla viviéndola”. “La realidad humana es actuar; cesar de actuar es cesar de ser”. “La elección es absurda, no porque carezca de razón sino porque no ha habido posibilidad de no elegirse; Es absurda por estar allende de las razones”. “Más que hacerse el Hombre parece ser hecho”. “La libertad siendo elección es cambio”; “Ser libre es ser libre para cambiar”. “Ser libre es ser-libre-para-hacer y ser-libre-en-el-mundo” . “La diversidad viene a las cosas por la libertad”. “Soy libre en situación”. Quizá de esta reflexión provino el Movimiento Situacionista, precursor del Mayo del 68, en el que tanto intervino Sartre como intelectual. Su objetivo fue generar ideas, hacer pensar para que se manifiesten situaciones en las que ser libre, una sociedad y sus individuos: “Soy libre en situación”.

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Artículo publicado en el Diario de León el 21 de abril de 1991

La libertad se determina por su surgimiento mismo en un hacer ; Hacer supone la nihilización de algo dado”. “La libertad es ese agujero de ser; esa nada de ser”. “La nada sólo puede aparecer en el meollo del ser”. “La libertad es la aprehensión de mi facticidad”. Debajo de esta terminología hay un contenido que quiere manifestar el autor, como si deseara traducir una intuición que pretende razonar. En parte lo consigue. Pero hay otra que queda flotando. Por ejemplo en cuanto a lo que cada cual haga, pero no elegimos nacer, ni siquiera el hecho de existir: “Nacer es tomar su sitio o recibirlo”. Por otra parte se obvia que la conciencia es una construcción social. Habla del ser humano, pero en otras culturas este planteamiento sería menos que nada, vacío.

La Historia, cualquiera que sea, es la historia de un fracaso”. “El historiador es histórico; Historiza a la luz de su proyecto y de su sociedad”. El coeficiente de adversidad de las cosas es tal que hacen falta años de paciencia para obtener el ínfimo resultado”. “La libertad tiene su propio pasado y este pasado es irremediable”. “El futuro decide si el pasado está vivo o está muerto”. “Ser libre no es elegir el mundo histórico en el que se surge, sino elegirse en el mundo, cualquiera que éste sea”.

Recoge una reflexión axiomática de Heidegger: “Sein zum tode” (“Ser para la muerte”.) También de André Malraux: “La muerte trasforma mi vida en Destino”. “Una vida muerta es en la que se hace custodio el otro”. Quiere decir el vivir para los demás, pero no para el otro, sino pendiente de los demás, para caer bien, para no sobresalir. “Estar muerto es ser presa de los vivos”. A veces se puede considerar a Sartre en un hacedor de frases, pero las argumenta, son conclusivas.

No soy el fundamento de mi ser; estoy arrojado en el mundo”.

La estructura elemental del lenguaje es la oración; En el interior de ésta la palabra recibe su real función designativa”. Desemboca en el weltanschauung: Elección de ser.

xxparis68may-slide-6rha-superjumboEl último capítulo es la manifestación práctica del existencialismo como reflexión filosófica. Pienso que hace una gran aportación a la psicología, pero que apenas ha tenido repercusión. Creo que es necesario recuperar este aspecto de lo que el autor llama PSICOANÁLISIS EXISTENCIAL. Que consiste en la manera original que cada uno tiene de elegir su ser. “Consiste en descubrir una elección, no un estado”. Marca una diferencia fundamental con Freud y sus seguidores. No es tanto una toma de conciencia sino que para la persona es conocimiento de SU ser. “El conocimiento del Hombre debe ser totalitario”, en un sentido de totalizador, no ser por partes, sino que éstas han de encajar en un todo.

Va dando respuestas, a partir de observaciones meticulosas de las relaciones psicológicas de los seres humanos. Juega con dos conceptos que son: seriedad y juego.

La seriedad sucede cuando partimos del mundo, sucede porque se atribuye más realidad al mundo que a uno mismo. “El juego es una opción a la seriedad, quita a lo real su realidad”. “El Hombre serio no tiene recurso en sí mismo”: “El pensamiento serio es una dimensión de la realidad humana en favor del mundo”. “El juego libera la subjetividad”.

Tener es ante todo crear”; “La totalidad de mis posesiones refleja la totalidad de mi ser”; “Soy lo que tengo”; “La posesión es una defensa contra el otro”. Recurre a Gaston Bachelard que desarrolla el psicoanálisis de las cosas. Para este filósofo y poeta la imaginación escapa a la determinación psicológica. Las cosas son las realidades no humanas. Pero tienen su sentido psicológico, de ahí la propiedad, por ejemplo. Su psicoanálisis consiste en no buscar la imagen de la cosa, sino su sentido. Cómo remiten al sujeto. Da este pensador un paso más allá de lo existencial. Algo que tiene en cuenta Sartre. Al fin y al cabo también elegimos cosas. Lo que incluye cosas para la sexualidad. Esto lleva a decir a Sartre: “El sexo es ante todo agujero”. ¿Cómo cosa, cómo nada o vacío, como el otro?”. ¿Se puede hablar de la locura de la normalidad?

260px-sartrebeauvoirEn conclusión “cada realidad humana es a la vez proyecto directo de metamorfosear su propio para-sí en en-sí-para-sí. “El ser es una aventura individual” y “lo real es un esfuerzo abortado por alcanzar la dignidad de causa-en-sí”.

Toda realidad humana es una pasión”.

El hombre es una pasión inútil”.

El resultado del psicoanálisis existencial es renunciar a la seriedad”.

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